El molde para vigas de concreto de 150 × 150 × 600 mm sirve para colar las probetas prismáticas con las que se determina la resistencia a la flexión (módulo de ruptura) del concreto conforme a ASTM C31, ASTM C78 y AASHTO T23 / T97. Está fabricado en lámina de acero con acabado anticorrosivo, pensado para el uso repetido en campo y laboratorio.
Las paredes son abatibles y se aseguran con tuercas de mariposa, así que el molde se abre y la viga se desmolda sin golpes ni daño en las aristas. Eso evita especímenes perdidos por desmoldes forzados y mantiene las caras planas que el ensayo de flexión exige.
La longitud de 600 mm es la que pide el ensayo de flexión con carga en los tercios del claro sobre un claro de 450 mm, con los voladizos necesarios en los apoyos. Las paredes rígidas conservan la escuadría colada tras colada, condición indispensable para que el módulo de ruptura sea válido.
¿Para qué lo uso? Para fabricar y curar vigas de concreto hidráulico destinadas al control de calidad de pavimentos rígidos, losas y obra civil. Una vez fraguada y curada la viga, se ensaya en el dispositivo de flexión correspondiente.